Si hay algo que me duele, es perder a alguien que me importa, sin poder hacer gran cosa por evitarlo.
Preocuparme por alguien que no me necesita, o que no se da ni cuenta de mi ausencia cuando me marcho un tiempo porque algo no va bien, parece ser algo propio de imbéciles. Bueno, supongo que lo soy.
Pero ahora una niña, porque eso es lo que es, consigue que esa persona a la que al menos yo considero importante, se mosquee conmigo. Y cuando le digo que al menos me ha hablado más que las últimas semanas, se limita a decir "es cosa de dos". Me pregunto donde estaba la segunda cuando la saludaba y no obtenía respuesta, cuando mi comentario quedaba atrás camuflado entre otros que debían ser más interesantes. Esta segunda, parece no contar para confiar en ella, o al menos es como me hace sentir. Por eso decidí darle su espacio, aunque me sintiera como se sentía pensé que era lo que debía hacer, que si no hablaba sería por algo, le daría su espacio y ya me hablaría cuando quisiera. Y sin embargo parece que en eso también me equivoqué.
Lo peor es que no puedo decirle cómo me siento porque no lo entendería, no sabría de qué hablo porque ni siquiera se da cuenta de que me siento de esta forma, como si mi existencia en esto diera igual.
Y como no puedo decírselo pero necesitaba soltarlo de alguna manera, pues lo pongo aquí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario