miércoles, 24 de marzo de 2010

Hold me

Estaba sentada en el césped, mirando al horizonte, absorta en mis pensamientos.
Los últimos días habían sido tan...frustrantes. Tras una precipitada marcha de aquel lugar donde me estaba ahogando, en busca de aire puro sin restos de una frase hiriente, al estar lejos de todo aquello me había sentido un poco mejor, con ganas de volver pero ignorando lo que hacía daño. Y sin embargo, no había podido hacerlo.
Él me habia estado insistiendo en que volviera, pero ni siquiera él conseguía convencerme. Finalmente entendió que necesitaba cambiar de aires y cedió, no sin antes insistir en seguir viéndome en algún otro lugar. Como iba a suceder hoy.
Sé que ha llegado al ver una sombra detrás de mi, pero no me giro ni digo nada. Él se sienta a mi lado, en silencio también. Me observa en silencio unos minutos, y cuando finalmente abre la boca para preguntar algo, se queda callado, ahogando la frase en su garganta.

- Tex...
- No me apetece hablar de ello. Ya conoces las reglas, si quieres verme no puedes insistir en que te cuente nada.
- Lo sé, es solo... estás bien?
- Claro, no me ves?- respondo sin dejar de mirar al frente.
- No veo a la chica con ilusión que conocí, veo solo una chica que intenta parecer indiferente.
- oye...no empieces. Se supone que estás aquí para... espera, a qué has venido exactamente? -me giro para mirarle por primera vez en el día-
- Ya lo sabes, para estar contigo- suspiro. No quiero que piense que me molesta que esté aquí, pero tampoco quiero que se sienta obligado a quedarse.
- Oye, yo...- pero entonces me callo al verle meter las manos en su mochila y sacar algo cilíndrico, y me lo planta delante de la cara. Casi bizqueo al ver lo que es. Uno de esos juguetes para hacer pompas de jabón.
- Mira, hazme un poco de caso- se sienta detrás de mi, quedando yo entre sus piernas y dándome el objeto toma mis manos y lo acerca a mi boca, acercándose él a mi oido- piensa en algo positivo, un deseo, o lo que quieras, y sopla.

Pienso por un instante en lo que me gustaría cambiar; sé que no se hará, así que pienso en lo bien que me siento ahora mismo. Pienso en que no quiero que se aleje, me alegro de que no lo haga cuando intento que me deje sola. Pienso en que quiero olvidarme de lo malo- Quiero dejar de pensar en el tema- Cierro los ojos un minuto, y entonces soplo. Ambos contemplamos la pompa de jabón que lentamente se eleva por el aire. Noto su respiración en mi cuello, y me giro para mirarle con una sonrisa esperando que exprese lo que agradezco que esté ahí. Ahí está la suya, una sonrisa a través de la cual veo que intenta analizar mi reacción.

- Ayúdame a no pensar hoy en ello.
Sin vacilar un segundo, acaricia mi mejilla y me besa lentamente, con tranquilidad, con cierta vacilación, y lentamente se separa de mis labios, me rodea con sus brazos y apoya su cabeza en mi hombro.
- sopla otra vez- saca otro pompero y sopla, puedo notar como el aire asciende por su pecho, pegado a mi espalda.

Sin casi darme cuenta, hemos pasado un rato muy agradable, tumbados en la hierba haciendo pompas, como dos niños pequeños. He sonreído como una niña ilusionada. Y todo gracias a él. Con el detalle más pequeño consigue alegrarme estos días, consigue hacerme ver que sí le importo al menos a alguien, y eso me hace sentir algo mejor.
En algunos momentos en los que me quedaba quieta, o pensativa, volvía a acercarse, me daba un pequeño beso y me sonreía, consiguiendo que volviera a la realidad de aquella tarde y a nada más.
Sus abrazos, sus besos fugaces, en nada comparables a los apasionados de nuestros tonteos fugaces, eran como una capa protectora que, por una vez, no me repelían. Me hacían sentirme bien a pesar de que el resto del día me sintiera sola y estúpida.

Hold me.
Hold me.
Take me with you 'cause I'm lonely

sábado, 20 de marzo de 2010

What friends do.

Cogí precipitadamente mis cosas y me fui de aquel lugar. Tal vez no fue la mejor de las maneras, pues casi lo pago con alguien que solo se preocupaba por mi, pero en aquel momento me sentía demasiado dolida y muy estúpida, demasiado.
Aún me siento estúpida, de hecho. Pero no enfadada. O en todo caso conmigo misma, es culpa mía. No porque haya hecho algo mál o quiera autoinculparme para justificar los actos de los demás. No, yo no soy de esas.
Si alguien maltrata a otra o sufre celos, no es culpa de la otra persona, y si a alguien no le importo lo suficiente, no es culpa mía. La culpa mía es haber esperado importarle lo más mínimo a alguien por quien haría lo que estuviera en mi mano para verla bien, feliz, cuando en realidad no me necesita para nada.
Al principio pensé que me molestaba saberlo, pero no, no me creo importante, ni muchos indispensable.
Pero no puedo evitar que me duela.

Así que aquí estoy, tomándome un respiro, hasta estar segura de que podré mirarte a la cara fingiendo que tus comentarios no me han hecho daño, fingiendo que todo esta bien y preocupándome cada vez que te pase algo, aunque no me necesites ni pienses que puedes contar conmigo. Estar ahí para hacer todo lo que pueda por verte feliz aunque ni siquiera te des cuenta. Porque es lo que los amigos hacen, sin esperar nada a cambio. Ni siquiera el sentirse ignorados.

jueves, 18 de marzo de 2010

"Voy a llamarte Trueno, porque eres eléctrica e impredecible".

Y ahí supe que me daría más de un quebradero de cabeza... y yo a él.

So bring on the rain
And bring on the thunder.

sábado, 13 de marzo de 2010

Confesiones de una adicta a las endorfinas.

Me llamo Cass y soy una adicta a las endorfinas. Ala, ya lo he confesado.
Muy pocos me conocen "bastante" como para saber qué (y quien) se esconde detrás de mi, pero para eso estoy escribiendo esto.
Y te preguntarás, cómo sabe alguien que es adicto a las endorfinas? ¿qué coño quieres decir realmente?
Soy adicta por varias razones.
 La primera y la más importante de todas: nada en el mundo me gusta más que la risa.
Ya sea la risa propia, o provocar ese fantástico sonido en mis amigos, algunas un tanto tímidas, otras de lo más estridentes, pero todas con esa sensación de bienestar instantánea. En mi opinión la risa es la mejor cura para muchos males de la humanidad, es mi pieza fundamental para sobrevivir en este mundo que nos ha tocado. Mezclado con ironía o siendo el mayor de los disparates, induce al cerebro a segregar esa fantástica droga natural llamada endorfinas. La sensación de estar "a gusto" es instantánea.
Es lo que hace que en los momentos malos, dolorosos o simplemente aburridos busque intencionadamente una dosis de esta droga de tan fácil acceso para unos (en los que me incluyo) y sin embargo y, desgraciadamente, tan inaccesible para otros.
Pero la risa no es la única forma de conseguir endorfinas. Muchas cosas pueden hacernos llegar a ella. Unos rayos de sol, un buen polvo, subirnos en una montaña rusa o una simple onza de chocolate. Pequeños momentos de corta duración donde la adrenalina y las endorfinas nos hacen sentirnos más vivos que nunca. En ocasiones, son los únicos momentos en los que me siento viva de verdad. Así mas de una vez me he visto buscando esa sensación de "peligro" o emoción en cualquier cosa cotidiana, sin pensar mucho en las consecuencias. Placer instantáneo, como el Nescafé de las sensaciones.
Así que sí, me declaro adicta, y no me importa en absoluto reconocerlo. Todos somos adictos a algo, y esta es solo la primera en la lista de mis muchas adicciones. La adicción que engloba el resto, pues muchas de ellas me llevan al mismo resultado, la producción de esa sensación de que todo está bien al menos durantes unos instantes.

Remebering contradictory stories.

Remembering loads of moments with you, when it was just you and me, everyday, everynight. I hush my urge to cry. All those moments will never come back anymore. And my heart suffers because you're not here, even as a friend. I miss you, a lot, I really need you to be my friend.
I must be weaker they use to think. But I'm strong enough to be writing this and telling how I feel.
You were the closest person to be loved by me, although I can't love in that way. But I really loved you in a huge way. I don't know what changed my mind about not trying to love someone in that way, but I did. With you. And I failed. But I don't regret it. It was a good experience, after all, it doesn't matter all the problems we had. There's no happyness without suffering.
The reason why I'm writing that...well, there's not a reason. I just needed to do it.
I know you will probably never read this. I think it's better you won't.
I just hope you know how important you were for me one day.
Apenas recuerdo la última vez que cruzamos unas palabras. Apenas unas migajas de lo que una vez tuvimos. Recuerdo cuando te conocí. Te saludé dispuesta a entablar amistad, como hacía con el resto. Desde el prinicpio fuiste uno de esos a los que podía picar y hacer bromas, era genial cuando salíamos los 4 colegas y nos pasábamos horas y horas hablando por la noche. Tal vez eso nunca debió cambiar.
Por alguna extraña razón, algo te empujó a intentar algo más que amistad. Alguien debería haberte explicado que amar en ese sentido no estaba hecho para mí, que buscaras a otra. Pero, por alguna otra extraña razón, tras seguir el juego de unos pocos besos, al pedirme más no sé por qué, pero me lancé a esa piscina donde no debía nadar. Supongo que siempre me ha gustado el riesgo y, aunque sabía que no era lo mío, al menos quería probarlo.
No diré que me arrepienta de todos esos momentos, no puedo. Llegué a admitir que no estaba mal. Recuerdo que la primera vez que dijiste "mi chica", lo repetí mentalmente y decidí que me gustaba como sonaba. Sonreí. Y decidí intentar darte una parte de mí que sabía que no podía, quería cambiar eso, o al menos intentarlo.
El resto, lo que hubo en medio, en realidad no importa para ponerlo aquí. Guardo recuerdos buenos, otros no tan buenos, otros malos, y un final que llevaba esperando mucho antes. No porque fuera una pesimista, sino porque en esto era bastante realista. Yo no podía amarte como tú esperabas que lo hiciera. Yo tampoco quería amarte como tú querías. 
Sin embargo, ese final dejó un sabor amargo en mi boca. Podían darte ellas lo que querías? Querías tenerlas a tu merced, que bebieran los vientos por ti, que suspiraran por un beso tuyo. Querías dejar tu marca en ellas, como, estúpidamente, una vez me dejé hacer.  Pero tu marca en mi piel ya no está, la prueba del "chico malo" que era demasiado posesivo, quedó oculta tras unas líneas de tinta, que me recuerdan que la gente que depende tanto de alguien, en realidad no vive su vida, camina los pasos que otro le marca.
Recuerdo haberme reído y llamado a mí misma gilipollas. Cuando ya no era un nosotros, ni siquiera un tú y yo como algo especial, aún intenté que fuéramos amigos. Al principio apenas me hablabas, luego estuvimos bien, y definitivamente estaba claro que funcionábamos mejor como amigos que como pareja, y luego... me ignoraste por completo. Ahí me llamé gilipollas. Porque, donde yo me esforzaba por no perderte como amigo, en realidad yo no te importaba en absoluto.
Y lo que realmente me jodía no es perderte como novio, sino como amigo. Ese chico que conocí una noche y me hizo plantearme intentar compartir un poco más mi corazón.

Donde hubo algo que no se puede expresar con una simple palabra, ahora no queda nada. Todo se lo llevó el viento.

L-O-V-E  is just another word I've never learned to pronounce.

lunes, 8 de marzo de 2010


La música resuena de fondo, pero no le presto atención. Me pregunto por qué habré salido esa noche. "Esas cuatro paredes empezaban a agobiarme", me respondo mentalmente a mí misma.
Contemplo la gente que hay en la estancia. Chicas bailando que intentan atraer la atención de unos chicos que las miran desde la barra, parejas que se susurran palabras al oído, los primeros pasados de copas de la noche... Suspiro pensando en que me gustaría que él estuviera aquí. Hace tiempo que no nos vemos, que no hablamos en condiciones. Algunos mensajes cruzados por aquí y allá, pero no una conversación en condiciones. Me había dicho que tal vez se dejara caer esa noche, y supongo que eso me empujó a salir. A ir allí, a observar a la gente y la puerta esperando verle aparecer con esa sonrisa ladeada que tanto me encanta en él, poder hablar de todo y a la vez de nada, que me cuente alguna de esas cosas que no le cuenta a nadie más porque "eres en quien más confío", poder gastarle una broma sobre lo moñas que se está volviendo.
Sin embargo ya es tarde y no parece que vaya a aparecer. Bueno, tampoco es que hubiéramos quedado, me repito. Era tan solo que esta noche me apetecía ver a mi mejor amigo.

Miro hacia la ventana del fondo, al exterior. Unos segundos me han bastado para ver a un chico al que no conozco de nada y, sin embargo, me resulta ligeramente familiar. Algo en sus ojos. sacudo la cabeza para centrarme. "Estás desvariando, Tex. Sólo has visto a un tío y ni siquiera ha habido contacto visual. Qué carajo vas a ver de familiar en sus ojos si no te ha mirado?".

Decido que he tenido bastante por esta noche. Me bebo de un trajo lo que queda de mi copa y me levanto, mezclándome con la gente y saliendo por la puerta, internándome en la noche, siendo invisible para el mundo que, ajeno a todo, sigue girando.

And the best is, no one knows who you are.
Just another girl alone at the bar.

viernes, 5 de marzo de 2010

The looking glass wars.

Hoy me siento muy extraña. No es que haya perdido mi optimismo o me sienta de una forma concreta. Ahora mismo soy una maraña de sentimientos y sensaciones.
Tex dice que es porque me estoy sensibilizando y hoy he notado algo en el mundo que me deja vulnerable. Susurra por lo bajo "o que eres gilipollas".
Puede que sea lo primero, o lo segundo. Puede que ambas. O ninguna de las dos.

Miro en el espejo completo, y al otro lado está ella, sonriendo con serenidad. Me he cansado de preguntarme por qué me siento hoy tan extraña. No me siento yo misma, es como si estuviera cada vez más ausente, desvanecida. Vuelvo a mirar y la veo igualmente confundida, pero la expresión le dura menos que a mí. Mientras yo permaneceré el resto del día aturdida, ella ha conectado con esa nueva parte, y estudia la forma de disfrutar de ella.

Toco el espejo con la palma de mi mano, al igual que ella, y noto la energía fluir. Intento resistir a la fuerza que intenta tragarme, me mantengo firme, concentrada. "Tranquila" oigo susurrar a Tex, y me relajo. Cierro los ojos, de repente tengo mucho, mucho sueño. Siento ganas de echarme sobre la cama, pero no consigo apartarme del espejo. Mis piernas se flexionan y, sin separar la mano de la superficie, voy bajando hasta quedar recostada. Miro por última vez a través de él, nuestras manos se tocan, y ella tira de mí.

Abro los ojos de golpe, con total serenidad. Me incorporo un poco y, apoyada en mis brazos, reparo en que estoy en la cama, sola.
No, no del todo. Reparo en el objeto que tengo en mi regazo y lo cojo, mirando su portada. Me río, pensando en el intenso sueño que acababa de vivir.

Me levanto y me dispongo a dejar el libro sobre la mesa, pero noto algo diferente. La habitación parece exactamente igual y sin embargo tan distinta...

Giro varias veces lentamente sobre mí misma, aturdida, confusa, advirtiendo ahora los cambios cada vez más visibles.
Giro la cabeza hacia el espejo, visto ahora...desde el otro lado.

jueves, 4 de marzo de 2010

No way

Era jurásica. En medio de vete tú a saber dónde. Un huevo que tararea una canción que improvisó mientras hablaba con una teta. Título? "Soy un huevo".

Pero entonces...el huevo eclosiona. Y este ser aparece. Un Cassasaurio.


-los dinosaurios cercanos huyen despavoridos-
ehehehehe.


Sinceramente, no sé que pinto aquí, por qué ha nacido este blog ni qué coño pasará con él.

Pero invitaré a participar a aquel que tenga algo que decir.